Cada día, cada año es una bendición. Cada luz de día recibida. Cada enseñanza de vida. Cada experiencia llevada por la vida es una bendición. Cada amor entregado y recibido es una bendición. Cada error cometido y tropiezo en el camino da oportunidad por cada día conseguido el reparo y la esperanza de seguir. Con eso te deseo que cumplas muchos años más lleno de bendición y felicidad.
Si la felicidad fuese perpetua, no sería tan placentero arroparse con la dulzura de la hiel, inocencia saqueada, cuna destrozada, una vida colmada de agonía, son los nombres de algunas grietas que aun llevo sobre la piel.
Sonrío mientras mi corazón deja de latir, lloro mas no estoy aquí, etérea y tan palpable a la vez… ¿Dónde quedó la cordura?
-Me preguntarás- infaliblemente cínica volveré a sonreír.
Brindemos por otro año atestado de vacío, por la realidad que frente a la hoja en blanco emergió, las miradas sobrias insisten en decirme que deje de aferrarme a la fatalidad pero ambos sabemos que ni con apego tardío podrán decolorar al crepúsculo ni despertar a la alborada de su coma etílico.
Cómo estás hijo?..Dios te bendiga y confío plenamente estás caminando por los senderos correctos de la vida,que no estarás dándole dolor de cabeza a tus viejos,especialmente a tus abuelos y tu madre.Te quiero mucho..Dios estè contigo.Cuiudate!!